Nuestro cliente nos llamó porque tenía una hélice totalmente irreconocible, y pensamos que lo mejor era darle un merecido descanso y fabricar dos unidades nuevas.

Como los costes de producción de nuestras soluciones son tan adecuados para la pieza única, o dos 😉, nuestro cliente no lo dudó ni un segundo.

Y es que algunos recambios también merecen una jubilación digna 😆😆😆